Facts

LIBRE DE ANTIBIÓTICOS, QUÍMICOS Y HORMONAS
El salmón Coho es naturalmente resistente al piojo de mar, gracias a su inmunidad natural, lo que elimina la necesidad de tratamientos químicos. Es un pez robusto y noble, resistente al virus ISA y a otras enfermedades.
Habita en su océano de origen —el Océano Pacífico—. Su crianza está a cargo de profesionales que velan constantemente por su salud y bienestar, lo que nos permite desarrollar un proceso de cultivo que, en la mayoría de los casos, no requiere tratamientos con antibióticos

SALUDABLE
El Coho cultivado por Salmones Aysén es una excelente fuente de omega-3. Una porción de 140 gramos (5 oz) aporta alrededor de 2,29 gramos de ácidos grasos omega-3 totales, incluyendo aproximadamente 1,4 gramos de EPA y DHA. La evidencia científica respalda que el EPA y el DHA contribuyen al mantenimiento de la función cerebral y la visión normales, y pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades coronarias.
La Asociación Americana del Corazón recomienda consumir al menos 230 gramos (8 oz) de pescado no frito por semana, lo que puede dividirse en dos porciones de entre 100 y 115 gramos para obtener los ácidos grasos omega-3 esenciales.

SABOR Y COLOR
El Coho cultivado por Salmones Aysén presenta un color similar al del salmón sockeye silvestre, con un rojo intenso y característico. Esto se debe a la capacidad natural del Coho para absorber pigmentos, superior a la del salmón Atlántico y otras especies de salmón.
Además, nuestro Coho ofrece un sabor más suave y menos intenso encomparación con otros tipos de salmón.

FRESCURA
El salmón Coho cultivado por Salmones Aysén es procesado dentro de las ocho horas posteriores a la cosecha, lo que garantiza los más altos estándares de bioseguridad, desde nuestros centros de cultivo hasta el consumidor final. Esto contrasta con el salmón fresco importado desde otros países, que puede pasar más de 48 horas antes de ser reprocesado y superar las 72 horas en su trayecto hasta los puntos de venta, lo que aumenta el riesgo de exposición a factores biológicos y puede afectar su frescura y calidad al momento del consumo.
Por eso, nuestro salmón Coho —bajo el lema The Freshness of Frozen— representa una alternativa más fresca y segura.

SUSTENTABLE
El salmón Coho cultivado por Salmones Aysén se desarrolla en la mitad del tiempo en comparación con el salmón Atlántico, lo que se traduce en un impacto ambiental significativamente menor. Además, casi en su totalidad es transportado por vía marítima, lo que permite reducir en un 83 % la huella de carbono en comparación con el salmón fresco que se transporta por vía
aérea.
Cabe destacar que el transporte aéreo representa cerca de la mitad de las emisiones totales de CO₂ asociadas a la producción y distribución de una tonelada métrica de salmón fresco exportado desde Chile a Estados Unidos.
Nuestro salmón Coho también sobresale por su excepcional índice de conversión alimenticia (FCR) de 1,08, lo que significa que se requieren solo 1,08 kg de alimento para producir 1 kg de pescado. Esto lo posiciona como una de las proteínas animales más eficientes del mundo.

CERTIFICACIONES
Nuestro compromiso con el medio ambiente y con nuestras comunidades, junto con nuestros protocolos de cultivo de más alto nivel, está respaldado por diversas certificaciones, entre ellas:
Aquaculture Stewardship Council (ASC)
Best Aquaculture Practices (BAP)
Estas certificaciones se obtienen a través de auditorías externas realizadas por terceros independientes, que verifican el cumplimiento de los estándares exigidos por cada uno de estos sistemas, asegurando una producción responsable, sostenible y transparente.

SASHIMI QUALITY
Calidad sashimi se refiere a la capacidad de consumir el pescado crudo. El concepto proviene del término japonés "sashimi grade", que se basa en los estándares de seguridad y manipulación durante la cosecha y el procesamiento.
Nuestro Coho es fileteado en una sala aislada con control de temperatura y congelado bajo estrictas condiciones sanitarias, lo que garantiza los más altos estándares de inocuidad alimentaria.

ATACAMA SALT
El salmón curado tiene una larga tradición que se remonta a tiempos antiguos en Escandinavia y Japón. Estas técnicas fueron desarrolladas originalmente como una forma de conservar el pescado antes de la llegada de la refrigeración moderna.
El salmón se curaba típicamente cubriéndolo con sal —y a veces con azúcar y especias— para extender su vida útil y realzar su sabor.
Hoy en día, es un producto muy apreciado por su textura y perfil de sabor, y debe ser elaborado con sumo cuidado para garantizar su calidad, seguridad y valor gastronómico.